domingo, 15 de febrero de 2015

"La confianza es madre del descuido" (Baltasar Gracián)

Don Quijote rebosa confianza en sí mismo; se cree capaz de conseguir cualquier cosa que se proponga y de vencer cualquier batalla sin tener en cuenta si se encuentra en desventaja o no, pero ¿hasta qué punto no se considera esto mismo arrogancia?
Está tan seguro de sus habilidades como caballero que no piensa en que es un anciano flaco y sin fuerzas o que su rocín no puede resistir mucho. Este descuido le supone llevarse una paliza y quedarse abandonado a su suerte en mitad del camino hasta que por casualidades del destino se encuentra con un vecino suyo que consigue reconocerle.
Aún estando totalmente humillado no deja de considerarse el mejor de los caballeros andantes, llegando hasta a compararse con personajes de algunos de los libros que le llevaron a volverse loco considerando sus hazañas muy superiores.
¿Consideráis esta confianza sana? ¿O tal vez haber sido más humilde le hubiera ahorrado muchos golpes?
La confianza tanto en los demás como en uno mismo es un factor muy importante en nuestras vidas para ser felices aunque, en mi opinión, nunca se debe dejar de ser prudentes ante una situación peligrosa por mucho que creamos en nuestras posibilidades; de modo que ésta no debería provenir de tener todas las respuestas sino de estar abierto a todas las preguntas.
Image result for confianza en si mismo

Alba Cebrián.

2 comentarios:

  1. Contestando a tu maravillosa pregunta,Alba Cebrián, la confianza de Don Quijote no es demasiado sana y sí, se habría ahorrado muchos golpes.Pero aún así, en numerosas ocasiones depositamos tanta confianza en nosotros mismos que nos dejamos llevar por nuestro interior, dejando de lado lo externo y sin pensar bien las cosas. Y,sinceramente, la mayoría de las veces nos cegamos de tal manera que es necesario darnos el "golpetazo" para darnos cuenta de las cosas y aprender de nuestros errores por muy fuertes que creamos ser.

    En conclusión, estoy totalmente de acuerdo contigo y siempre deberíamos ser prudentes ante situaciones que nos perjudicarán, aunque no nos demos cuenta.

    Carolina Moraleda.

    ResponderEliminar
  2. Tienes razón, hay veces que no nos damos cuenta de que en el camino hay un muro hasta que nos chocamos con él, pero eso nos puede servir para ser más humildes y darnos cuenta de que no somos perfectos.

    ResponderEliminar